07 noviembre 2010

DUBITATIVO


Qué es lo que nos hace sentirnos impregnados,
de los momentos vividos, retrotrayéndonos
de manera singular a una virulencia de sentimientos
emocionales, infiltrados de un no sé qué especial
que nos permite revivir con igual sensación
esos estados de ánimo pasados…

Es como una convulsión interior con aceleración
de latidos y que nos eriza la piel y nos llena de
ansiedad y algún sollozo reprimido, porque quizá
fue el encuentro entre dicha y angustia, el placer
sintiendo el adiós, la sonrisa que surgió de la tristeza
o el desaliento de haber perdido lo hallado.

También el resurgir el reproche a aquello
que no supimos decidir de forma adecuada,
o el lamento de haberlo hecho tal cual fue
con sus consecuencias inesperadas.

Siguen siendo como la luna de las hojas caídas,
reflejos de luz en las sombras, o el pequeño
ruido en medio del silencio.

Marcelino Menéndez González

1 comentario:

  1. Anónimo10:32 a. m.

    Sencillamante hermoso!!!

    Mas allá de los aconteceres, pese a todo está la lucha para no empañar las ganas de vivir.
    Un abrazo amigo Poeta.
    MªJosé

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