02 septiembre 2012

LA META


Hay que buscar, detrás de lo sueños creados,
con la actitud positiva de la voluntad,
con el deseo ineludible de avanzar,
con la superación constante del esfuerzo
y con la plena confianza en sí mismo para,
desarrollando toda la esencia de nuestras capacidades
físicas y mentales, alcanzar a situarnos
en el sitio al que pretendemos llegar.

Donde lo importante será el camino, caer,
levantarse, insistir, aprender, participar, poner
en práctica lo estudiado y no sólo vencer.

Será entonces cuando hallaremos las respuestas…

Marcelino Menéndez González

FRUSTRACIÓN


Quise crear un sueño
con la inspiración de la transparencia
y la armonía del equilibrio emocional,
y donde cada final fuera un nuevo comienzo;

Pero de improviso, surgió de forma sutil
la realidad y al asomarse a él, a pesar de la suave
caricia de su intención, acabó por volverlo
lastimosamente irrealizable…

Marcelino Menéndez González

30 julio 2012

EL PRESENTE


El tiempo transcurre impasible
y a la vez que me va cambiando
presente por futuro, -dejando atrás
el pasado sin hacer ruido alguno-,
me sitúa en el instante
del que si soy único dueño pero,
del que no me doy ni siquiera cuenta,
de esa pequeña etapa transitoria.

Son mínimos espacios que van formando
toda mi existencia y que me permiten
la posibilidad de saber usarlos
sintiendo que me pertenecen, que son míos,
y que fluyen por si mismos, sin previsiones,
sin preámbulos, de forma natural…

Y si soy capaz de respirar cada segundo,
de cada minuto, es lo que tengo y es lo que soy,
así de simple…hasta que se acabe para mí
el aire y con ello claro, la vida.

Marcelino Menéndez González

EL VALOR DE LO SIMPLE


Penetrando en las hendiduras de la realidad
a la esencia de las cosas, me encontré con que
casi siempre, hice mucho caso a lo complejo,
a lo complicado y difícil, creyendo solucionar
con ello el encuentro con una superación constante
por lograr metas que deseaba alcanzar.

Si bien he conseguido muchos de esos propósitos
en el transcurso de los años, también he podido
aprender que había cosas muy importantes, que hoy,
recuperan para mí un valor incuestionable;
me refiero a lo simple, a lo sencillo, a lo humilde,
a lo amable, y a sonreír…

Estoy seguro que mucha de la grandeza
de estas cualidades, interviene de forma decisiva
en el quehacer de todos los días y dignifica
a la personas que las ponen en práctica
de manera natural, y que saben permanecer así,
con el valor moral de poseerlas, aún sin el reconocimiento
de los demás. Sin duda ha sido una lección para mí
que no olvidaré nunca más.

Marcelino Menéndez González

VOCES EN EL SILENCIO


Según van pasando los años,
siento cada vez más que estoy en el camino
de conseguir la paz, conmigo mismo.

Aunque a veces, tengo la sensación de que,
desde el pasado existió alguien
que vive en mí y que me pertenece,
pero que no soy yo…

Marcelino Menéndez González

AÑADIR EL INSTANTE A LA MEMORIA.



Fue con el pasar de los años,
que empecé a olvidar vivencias pasadas
y sin embargo otras, siguen permaneciendo
en mi como si acabaran de ocurrir,
manteniendo toda la sensación de intensidad,
como si hubieran sucedido ayer.

Esas oscilaciones imprevisibles de la memoria,
se acrecientan más, cuando nos remontamos
a la infancia, perviviendo con una fuerza
increíble de detalles y momentos,
que nunca llegan a olvidarse.

Y todo va formando el engranaje de la existencia
que cada uno asimila a su manera, matizándolo
de alegría o de tristeza.

Diría que, como las raíces de los árboles
-ninguna es igual- ya que múltiples circunstancias
hacen que todas sean diferentes entre sí,
aunque exista el denominador común a todo,
con su diversa variedad de cambios y etapas
que es, la propia vida…

Marcelino Menéndez González

08 julio 2012

SENTIRES


Todo flotaba como un vuelo de luz,
de repente se instaló en mí,
como si fuera algo clandestino
y se anidó con la fuerza de islas del tiempo,
de incognitas perpetuas con diversos
horizontes de sueños.

Y como un canto a la vida, se significó
matizando de múltiples colores
la esencia de las cosas, despertando
sus aromas, su armonía, su sentido,
su significado y su belleza increíble,
vaciándose como luz matinal que alumbra
el equilibrio emocional de cada nuevo día,
llenándolo de sentido positivo.

Sin dejar de recordarme de vez en cuando,
no olvidar aspirar el olor de las rosas…

Marcelino Menéndez González

VIAJE ASTRAL


Con el aura dorada de las nubes
surgiendo las estrellas,
una caterva de sueños me invadieron
elevándome por encima de lo material,
permitiéndome asomarme
a lo increíble de lo espiritual.

Y, en esa mágica proyección,
me sentí recorrer caminos que conducían
a vivir sensaciones optimas de tranquilidad,
serenidad, y un sosiego total de paz interior,
ahí donde se encuentra el verdadero sentido
del significado real del amor, el perdón,
de la dádiva, la bondad, la ternura y
la razón de ser…
y todo sin ninguna prisa, plácidamente.

Después, con la realidad llegó la noche…
.
Marcelino Menéndez González

EL DÍA


Como si fuera replegándose el ocaso
ante la incipiente penumbra,
tratando de ocultarse plácidamente
para descansar su ya prolongado esplendor,
fue situándose ante las sombras
para reposar su luz final y sin hacer ruido,
en una graciosa huida hasta el reflejo solar,
para acariciar la luna.

Después, mucho después, fue de nuevo
asomándose lentamente dándole luz a la vida,
en un indescriptible amanecer, iluminando
todo el espacio vital, creando nuevas esperanzas
ilusiones y sueños, capaces de infundir
estados de ánimo positivos, disipando dudas
e incertidumbres, aclarando las ideas,
despertando la ilusión de vivir…

Marcelino Menéndez González

TU VOZ


Oigo tu voz
y me lleno de sentido
y sueño, y vivo, pleno de todo.

Me traslado a un mundo invisible
que mi sentimiento crea como real,
rebosante y completo de anhelos consumados
y de ansias inquietas, por saberte cerca…

Y te siento.

Ven, ven donde tú vibras y yo tiemblo,
en ese tú primero y yo después
y donde hemos aprendido a ser,
en la entrega y el deseo de estar juntos;
desprovistos de egoísmo y la mente
dispuesta y fortalecida a nuestra manera,
sabiendo que nuestro disfrute no es
tiempo perdido y sin ignorar el luego no te sé,
del amor.

Y tu voz culmina con el susurro, que me abraza
de añoranza y me dice adiós hasta la próxima vez,
y yo le digo…adiós.

Marcelino Menéndez González

22 junio 2012

HALLÉ UN CAMINO


Después de tantos caminos andados,
unos, llenos de incertidumbre y miedo,
otros plagados de rutina y los más,
de soledades y silencios,

Al fin hallé aquel, en el que me encontré
con el vuelo de los pájaros perdidos,
entre multitud de palabras sin nombre, aunque
agitado por esa inquietud que no cesa en mi
y que descubro cada día, recorriendo esas calles
sin rumbo de la vida.

Y cuando la neblina nocturna las pinta de penumbra
y los pájaros yacen con su cabeza bajo el ala,
entonces aparecen esas palabras llenas de sentido,
como algo mágico cubriendo de esencia,
la verdadera razón que inspira, lo que escribo.

Marcelino Menéndez González

LA HIGUERA


Se han ido muchos sueños e ilusiones,
al lugar del que nunca vuelven…

Y de repente, sin esperarlo,
surge algo nuevo que te hace reconocer
la esperanza, que alguno logre poder realizarse.

Es como el retoño verde en la madera del árbol
seco, que consigue motivar con ese reverdecer
increíble, nuevos alientos incluso aromas y parece,
como si te trasladara fuerza y ánimo para alcanzar
de nuevo, tus anhelos.

Eso aprecio cada año, en una vieja higuera mutilada,
en un rincón de un patio de colegio por el que paso
de forma frecuente y pienso que sus raíces amargadas
de invierno y de tanto trasiego, a pesar de todo,
continúa dando sus dulces frutos y a mi me provoca,
el contagio de ese flujo de optimismo que
sentía que también se había ido…

Marcelino Menéndez González

SABER QUIEN SOY


No quise alertar a las estrellas
al invadir el espacio celeste, con mis sueños;
y me situé en ese limbo de sombras
queriendo lograr hacer una realidad
aunque sólo fuera, uno de ellos.

Me deslicé en ese propósito usando
toda mi energía y después de tanto buscarme,
no pudo encontrarme y, el tiempo inmutable
en su transcurrir, acabó por llevarme
con la caricia del alba, al intento fracasado
de no poder lograrlo, acabando
con esta ocasión, una vez más.

Se en mi fuero interno, que seguiré intentándolo
una y otra vez, ya que en ello está parte de la verdadera
esencia y razón de mi vida, -la de saber quien soy-
hasta que logre descubrirlo

Marcelino Menéndez González

REENCUENTRO


Ya ni siquiera recuerdo
cómo llené esos vacíos de ilusiones,
y cuántas veces sólo arañé la superficie
sin abrir camino bajo la tierra;
y en el mar sin bañarme entre sus aguas,
sólo mojé los pies en la arena,
y cuando hablas y ya no te escucho,
sólo te miro…

Y mientras el destino protege en los albores
la ansiada respuesta, tengo que dejar
que exista, en lo ignorado.

Y aunque sigo solo con mi espíritu, de repente,
sin esperarlo sales en mi conversación y ¡te siento!
y entonces quiero vivirte en ese ansiado reencuentro
con las ilusiones, la tierra, el mar y con toda
la energía del amor que llevo dentro.

Marcelino Menéndez González

BUSCAR ÁNIMO EN EL RECUERDO.


Mientras va declinando el día
tengo la sensación de que, lo que hace vibrar
al corazón es, lo que vive dentro…puede ser
un momento, un lugar, una persona, el recuerdo
y todo unido a la vivencia que lo originó.

Descubrir esa emoción tan especial del instante
vivido, es lo que hace que no desaparezca
y perdure en el tiempo, con su infinita realidad
a pesar de lejanías o distancias, incluso
volviéndose a veces, como una sublime obsesión
y de una inconmensurable belleza.

Y como decía el poeta…aunque nadie pueda devolvernos
los días de esplendor en la hierba y de la gloria
en las flores, tenemos que buscar ánimo en el recuerdo


Marcelino Menéndez González

01 mayo 2012

LA PUERTA


Ante la fragilidad de cualquier límite
el viento pulsa el instante,
descansa el eco, el vacio procrea
y lo informe se ilumina…
¡cuántos sucesos inadvertidos y no se
que nombre darle a éstas cosas¡,

Marcelino Menéndez González

CAMINOS POR RECORRER



Cuando mires mucho el interior de un abismo,
el abismo te mira a ti…

Qué es lo que hace, que las cosas
tengan significado y nos emocionen
con días de esplendor en las miradas
y belleza en los paisajes, sosteniendo
la armonía del espíritu…

Si bien hay que tomar posesión
del propio camino,- porque nadie lo hará por ti
para recorrerlo-, y vislumbrar en ese tránsito
la claridad de anhelar encontrar lo buscado,
y que tu mismo te hayas propuesto,
para llenar ese espacio de luz y, donde el destino
esté siempre en el límite de tus pensamientos.

Marcelino Menéndez González

CREACIÓN LITERARIA


Escribir para conocerse, y eso es todo.
Paul Valérry

Cuando las cosas afectan a la energía
y ésta despierta lo más sensible al desarrollo
de las sensaciones, causando una impresión
deliciosa exaltando lo que uno posee,
sientes entonces que resplandece una luz interior
que te procura entrar, en lo abstracto de la creación
de tu obra poética, añadiendo a la memoria
ese bello instante.

Y conseguir realizarla y acrecentarla
con el placer que ello lleva consigo,
de emotiva inspiración y sentimiento,
hasta que logras sentir que ha sido finalizada
y tu necesidad satisfecha.

Reconociendo que ni esa necesidad y satisfacción,
estaban a tu alcance, en la corriente
de las palabras, tratando de alcanzar su búsqueda,
en el principio de su creación.


Marcelino Menéndez González

REFLEJOS


Fue un momento en el que, el sol
penetró por un resquicio de la persiana
y al reflejarse en una carpeta de plástico azul
de mi escritorio, surgió una combinación tal
de color y luz, que me despertó un singular
disfrute , dentro de su simplicidad.

Marcelino Menéndez González

LAS PALABRAS


Estar solo, es estar con uno mismo
y anoche, estuve con mi querido yo
auto dialogando…

Lo hicimos sobre las palabras,
que no sólo sirven para expresar emociones,
sentimientos, imágenes, sino también cómo
realizar su construcción, su fuerza,
su cantidad, su forma, su sentido y todo aquello
que las haga vivir…

Descubriendo su vida secreta
haciendo que existan y que no sólo
puedan resumirse, como la propia belleza
que se convierte en tu interior, sino además,
dejando su mensaje abierto, simple y real,
como todo lo natural, haciendo que surjan
de lo ignorado con la fuerza y la seducción
de lo sensible, de la propia creatividad.

Y mientras, la soledad sigue a mi lado, esperando…

Marcelino Menéndez González

15 abril 2012

ENCANTAMIENTO


Toda la luz de la tierra la verá un día el
hombre, por la ventana de una
lágrima.
León Felipe.

Cuando se incorpora el misterio
a la leyenda, con el paso del tiempo,
sigue rescatándose de la oscuridad
con la altura luminosa del conocimiento,
la esencia de la vida; descubriendo
perfiles ignorados de estrellas y vientos
descalzos y perdidos, en el infinito camino
de múltiples asombros y desconciertos.

Y nos permite, a pesar de los percances
como llamas cambiantes de una hoguera,
poder penetrar por los pequeños resquicios
de la bondad, y llegar a descubrir
la inmensa belleza del alma de las cosas.

Marcelino Menéndez González

CONCORDIA


Son, de esas tardes apacibles
que transcurren sin darnos cuenta,
pero que nos colman de beneplácito
el poder vivirlas, al dejarnos
una especial sensación de lo grato
porque en sí, ya lo abarcan todo
con el fondo de su esencia, por los
momentos compartidos y sutilmente
sentidos en el disfrute de una dulce armonía
y placidez, en el regazo del tiempo.

Marcelino Menéndez González

DESPERTAR


Quiero descubrir cada vez algo nuevo;
ya que a veces, ni yo mismo se lo que siento,
como si mis poemas fuesen llevados por el viento,
buscando el rocío de un nuevo día
y éste, se hubiera roto en el anhelo de lograrlo,
y entonces hurgar en la madrugada de tu propio ser
encontrando, que no es suficiente querer despertar,
sino ¡despertar!...

Para encontrar, primero buscar y buscar soluciones
internas no es nada fácil, sobre todo para diferenciar
las cosas que uno quiere, a las que uno puede,
fijando sus límites sin crear sombras en la razón
y lograr conseguir seguir siendo uno mismo,
como el arco-iris, manteniendo su color.

Marcelino Menéndez González

EL ESPÍRITU DEL SENTIMIENTO


No sé si nace,
si brota o emana,
si surge o florece,
si brilla o resplandece;
lo que sé, es que es
¡el despertar!

Que existe, que está,
que vive y que mora dentro de mí
porque ¡lo siento!,
en lo más íntimo de mi cuerpo...
es, ¡ la luz del sentimiento!
y si logro verla, veré en su espíritu
reflejado en el mío tal vez,
el amor verdadero aunque sea
a través, del resquicio de una lágrima. 

Marcelino Menéndez González

LA VOZ DE UN POEMA


Cuando se viste el silencio
de constantes espacios insonoros,
me hace sentir esos extensos vacíos de sonidos
vagando en el éter sutil y sublime, que me trasmite
un fluido imponderable que me llena con la luz
de la inspiración, y me hacen sentir el ser capaz
de crear mil emociones.

Que me encaminan
a un horizonte de palabras que emanan de mi interior,
plenas de ansias por surgir, plagadas de sensibilidad
y con la esencia más pura del sentimiento.

En el tropel de su manantial
tengo que crear su sentido de existir,
para ser capaces de expresar y trasmitir
mi estado emocional, expresando las vibraciones
que poseen en una simbiosis capaz de estimular
otras sensibilidades.

Habrá nacido entonces la voz sonora y la palabra
escrita, de un poema…

Marcelino Menéndez González

CUÁNTAS COSAS


La vejez es el precio de estar vivo.

Cuántas cosas quise ser y no fui,
cuántas quise sentir y no sentí,
cuántas deseé amar y no amé,
cuántas perdonar y no perdoné,
cuántas olvidar y no olvidé,
y todo lo que ya es imposible de cambiar
subyace en mi interior,
como el caudal de un río que transcurre
con sus aguas y meandros recordándomelo,
en los momentos de reflexión…

Y que me impiden –en ese balance de la vida-,
no hallar aún esa paz interna,
de la que tanto anhelo apreciar y ver su belleza
reflejada para siempre, latiendo conmigo.

Marcelino Menéndez González

LO INTANGIBLE


Se crea en la mente
lo intangible y me impulsa
para que se haga realidad
y, se desprenda y surja
de mi intimidad.

Que no se interrumpa,
que fluya como cauce de infinito
y si tuviera alas de aurora,
realizar ese vuelo hacia
el rumbo de cualquier distancia
y viajar hasta alcanzar,
el más profundo perfil de lo real.

Marcelino Menéndez González

MAGNIFICENCIAS


Contemplé extasiado el ocaso
en el desierto y en las montañas,
ví el despertar de la aurora
en el límite entre cielo y mar,
aprecié lo mágico de los colores
de muy diversas especies florales
y con la lluvia surgir el arco iris;
en mi hombro se posó una mariposa
y ante tales magnificencias,
por un momento sentí...
lo privilegiado y a su vez, lo pobre que soy...


Marcelino Menéndez González

OSCILACIONES


Hay hechos, circunstancias o palabras
que nos marcan para siempre y que llevamos
como una cicatriz latente, a pesar de la perspectiva
de la voluntad de intentar olvidarlos.

Aunque todo sigue perviviendo con el asombro
de existir y como si todo formara
un vasto río de vida; no obstante como si surgiera
del fondo de algo que no sabemos, pero que habita
en nosotros…

Hay gustos y hay hastíos, pero para lograr una vida
interesante, habría que hacer lo que te gusta
y ello, no es fácil.

Al cabo de todo pienso, que por muy frío y desapacible
que sea el invierno, al final nos trae la primavera.

Marcelino Menéndez González

UN ANHELO


Ante mi particular asombro
y en singular desconcierto,
surgió lo imprevisible de un anhelo
con una curiosidad incansable
de tratar de obtener su ansiada realidad.

Y al no conseguirlo, en los espacios
de un instante se hundió en el éter
con un destino que desconozco, en busca
de lo aún no hallado...
¡la propia vida!.


Marcelino Menéndez González

VEHEMENCIA


Cuando se estremece nuestro interior
de fuertes emociones,
y nos hace vibrar hasta la extenuación
convirtiéndolas en energía vital,
es cuando más cerca se puede sentir
el surgir del verdadero centro de la existencia,
-el más íntimo y profundo- del que emanan
los sentimientos más claros, limpios e intensos,
capaces de enriquecer la razón,
de la vida misma…

Marcelino Menéndez González

01 marzo 2012

SIEMPRE HABRÁ ALGO


Me oigo y no me veo;
y no puedo borrar lo que siento,
teniendo que ocultar lo que me hace sufrir,
hasta que sienta que se haya marchado la tristeza.

Y al enfrentarme con la línea del horizonte,
veo caer mi mundo sobre el mar tratando
de no hundirme bajo sus aguas, sino aspirar
el aire crepuscular y resurgir de los ámbitos
de lo sombrío y avanzar, aunque muchas veces
hay que cambiar las existencias surgidas del trayecto,
con la seguridad de que pase lo que pase, siempre
habrá algo de nosotros que no cambiará…

Máxime habiendo logrado dentro de un esfuerzo
prolongado, lo podido de lo posible
abarcando sus límites, y…sabercontinuar.

Marcelino Menéndez González

MUDA RESPUESTA


Mientras duerme la noche,
una silenciosa y muda respuesta me acompaña
y, un sueño…
Y un algo me empuja siempre en esa sombra de la que
ojala pudiera y supiera sacarlo, para llegar
a convertirlo en realidad y recuperar con ello
la armonía de mi propio ritmo interior.

Como la luz y el color pueden iluminar las cosas
y el camino recorrido absorbe la marcha, creo que así
lo que llevo de desconocido de mi mismo es,
lo que me hace ser yo.

Marcelino Menéndez González

EN MI APOSENTO


Cuando estás a solas en el silencio
y oyes el latido de tu propio corazón
y sientes merodear la soledad,
parecen surgir entonces un ritmo de circunstancias
diversas, que te trasladan a la compañía
de recuerdos profundos y como si de repente,
apareciera en ellos la respuesta a lo que siempre
has buscado por todas partes, y de pronto
te das cuenta de que siempre ha estado dentro de ti,
pudiendo ser tu propio credo, tu sentimiento,
y tu razón de ser y de existir.

Pero por sorpresa, oyes el clic de la luz
de tu aposento que se enciende,
y en un instante todo cambia otra vez,
para tener que volver a empezar…

Marcelino Menéndez González

EL VAIVÉN DE UN PÉNDULO



Como en el vaivén y la oscilación de un péndulo,
vivo el soplo de una sombra, tratando
de componer los compases de la partitura de mi vida
sin cuestionarla, sólo viviéndola aunque a veces,
estremeciéndome por dentro con vehemencia inusitada,
olvidándome de dar cada paso sin correr,
sabiendo que el camino es el mismo.

Es cuando aquilato el poder ver, el ritual del amanecer
y percibo que, cuando el amor es más sutil,
se vuelve la esencia de muchas cosas, sobre todo,
cuando emerge la espontaneidad de la ternura
y la sensibilidad se vuelve una fuente de energía precisa.

Otras, sintiendo que el cauce no debe esclavizar al río,
ni el buscar el centro de gravedad de una sortija,
sólo tomar conciencia de apreciar lo posible y ser
cada vez más consciente, de que no basta un espejo
para que uno se vea, sino la necesidad de reconocerse en él.

Marcelino Menéndez González

24 febrero 2012

MI SENTIR


Lo permanente es funcional y forma una materia
apta para entrar en todas las combinaciones.

Veo en lontananza los horizontes de sueños,
que al no realizarlos, me impidieron encontrar
lo que buscaba….

Y ello creó en mi el deseo de tener algo
permanente, algo que no se me pudiera arrebatar,
como la fuerza de voluntad, el respeto a mí mismo,
la verdad y el entusiasmo.

Analicé que tengo sólo una vida y he querido vivirla
con la intensidad de aprovechar cada segundo, de
cada minuto, de cada hora y día siempre, con el
propósito de lo positivo, sin arrojar leña al fuego
de mi propio desconcierto cuando surja lo adverso.

Y cuando las cosas no tienen sentido, es que
no lo tienen, y sin embargo siguen surgiendo
sin establecer límites y ante la idea de padecerlas,
aceptar que están ahí y seguirán estando ahí,
a pesar de los pesares.

Y no por ello dejaré de seguir disfrutando
de la magia del aire viendo al colibrí levitar flotando
y aspirando el polen de las flores y como el otoño
desnuda las ramas, adornando con su pálida luz
los días cortos, haciendo surgir la melancolía
en cada atardecer…

Marcelino Menéndez González

MELODÍA DE AMOR


Mientras los sentimientos danzan
dulcemente al compás de la armonía
de un deleite musical en plenitud,
surge el resplandor donde lo sublime
va de la mano de lo mágico, en la magnífica
creación de lo bello.

Son momentos únicos llenando los espacios
de sueños y fantasía, capaces de pervivir
por siempre, uniendo la afinidad
entre la sensibilidad y el espíritu de las cosas,
con la melodía universal del amor…

Marcelino Menéndez González

LAS MISMAS INTERROGACIONES


Siempre he tenido la sensación
de un algo interno que no he sido capaz
de explicar; ¿son percepciones vagas?,
¿son acaso reflexiones profundas
que no tienen límite definido?
¿qué subyace en uno que no sea
la propia conciencia?...

¿Hay algo de energía en ese misterio?,
¿es como una intuición intangible pero
que parece que murmura y no sabes lo que dice,
como esencia abstracta que trata de ser,
sin conseguirlo?
¿es una frágil y sutil incertidumbre?,
¿es una voz interior que no tiene sonido ni tono?,
¿es un estímulo que no ejerce impulso ninguno?,
¿es una inquietud invisible?...

Y surge la pregunta…si quieres saber quien
y cómo eres, pregúntaselo a tu propio yo…

Y el silencio yace…la respuesta sigue encerrada
y sólo escucho la desnudez de las esquinas.

Marcelino Menéndez González

LAS ARENAS DEL TIEMPO


Aunque se dude por lo que digo
se creerá por lo que hago.

Las arenas del tiempo invadieron mi camino
llenándolo de recuerdos, gravitando
sobre la nostalgia y a veces, al querer huir
de esa cadena de añoranzas, buscar su ruptura
en el olvido, evadiendo el peso de la memoria.

Puede ser entonces, cuando usando los sentidos,
hallar el líquido de la transparencia
y el mismo centro de su esencia, conservando
la voluntad y el entusiasmo para continuar
caminando en pos de esa parte de vida que me queda,
antes de que todo se apague…

Tratando de descubrir y saber lo que debo hacer,
y haciéndolo, con lo mejor que tengo, y es que no puedo
borrar lo que siento, máxime que el futuro es creado
por nuestros propios deseos.

Y como dijo Cicerón, mi conciencia tiene para mí
más peso, que la opinión de todo el mundo.

Marcelino Menéndez González

12 enero 2012

LA FUERZA DE VOLUNTAD


Para tener algo que nunca has tenido,
tienes que hacer algo, que nunca has hecho.

Hay espacios del tiempo donde aparecen
momentos adversos y, en ese tránsito,
hay que aprender a vivirlos porque no me cabe duda
de que, lo que surja de esas experiencias,
normará e influirá sobre nuestra futura conducta,
así como las diversas formas de ser, pensar y sentir.

Y deberemos de contar con la energía de nuestro ser,
expresada en la voluntad, usándola con fuerza
e intensidad para alcanzar, metas y propósitos
que puedan resultar como increíbles,
ante nuestro futuro caminar.

Y sin dejar de sentir que vive en nosotros,
darnos con ello una seguridad capaz de disipar
cualquier vestigio de duda o temor, que pudiera
impedirnos ver el espacio de luz del porvenir.

Marcelino Menéndez González

INSPIRACIÓN


En azul sutil florece,
el techo del don celeste que me inspira,
lo más puro y lo más oculto
como un sueño, sin ninguna realidad.

Y como el espíritu audaz de un vuelo,
prediciendo que lo sencillo debe arrancarse
de lo complicado y ser uno mismo;
como la propia vida, pero tratando de instaurar
su propio ser si es preciso, entre lo indeciso
y lo común, el poder hablar y el poder oír,
para hacer o decir, lo que aun no lo sé.

Marcelino Menéndez González

DESDE LA DISTANCIA


Vengo desde un otoño y una pena,
desde la memoria como un viejo afecto
que yace en los umbrales del recuerdo;
como si casi fuese algo, como si jamás
hubiese sido o como una reflexión
en orden sensorial, o un gerundio
eternamente, siendo…

Y por si acaso, dejando que las cosas fluyan
por sí mismas, como en la naturaleza…

Marcelino Menéndez González

CUANDO EL TIEMPO


Cuando el tiempo ha perdido su importancia
dibujando los hilos de la vida,
cuesta ser insensible viendo como la bruma
matinal se vuelve opaca y espesa, así cómo
la frialdad en la piedra permanece,
hasta que el sol penetra en ella y la calienta.

Cuando sientes que has perdido el espacio
donde ya no existe horizonte, llegas a pensar
que revivir la vida puede darnos la ocasión
de disfrutarla de nuevo, con las valiosas monedas
de los recuerdos, -ya que los seres queridos e idos
pertenecen a la añoranza-, y recobras un matiz
singular de melancolía, vistiendo la vida otra vez.

Es quizá cuando percibo la voz quebrada y turbia
de un susurro que me dice, que necesito una relajación
mental capaz de despertar mi reflexión y hallar
la tranquilidad, esa tranquilidad que encuentran
los ansares posándose en aguas lacustres, llenas
de quietud y armonía, surgiendo entonces,
como un sueño con polvo de estrellas el pensamiento
de que, si perdiste el amanecer de hoy, habrá otro mañana.

Marcelino Menéndez González