16 octubre 2010

UN OCASO DISTINTO


El instante de un crepúsculo
de increíble profundidad en donde,
el espacio acompaña los pensamientos
y los aromas el alma del atardecer…

¡Qué sabe nadie de lo que se siente
en esos momentos y lo que se piensa!,
si uno mismo es incapaz de describir
toda su intensidad, en medio de
ese puñado de silencios surgiendo,
como si fuera el nacer de una perpetua espera,,,

Sólo se oye un latir interno donde
el corazón parece buscar desacelerar
la emoción vivida, donde se llenó
un vacío de maravillosa policromía,
atravesando el breve tiempo de lo excelso,
y el arrebol flotando aún entre las nubes
con el adiós de sus matices de belleza.

Marcelino Menéndez González

1 comentario:

  1. Anónimo9:01 a. m.

    Felicitaciones para tí mi querido Poeta, porque siempre al final, vences tú amigo.

    MªJosé

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