11 febrero 2010

CUANDO EL SOL


Cuando el sol se recuesta en el regazo del mar
y adquiere su azul oscuro, es uno
de los momentos en que siento que hay cosas
que se escapan al poder de la voluntad
y sólo rige la naturaleza con sus gestos
de increíble magnificencia.

Parece así mismo, como si la llegada del crepúsculo
con su generoso esplendor de colores
y el matiz de lo bello, ocupara el lugar de los sueños
e intentara privarte de ellos, haciéndote
despertar a su realidad; o cómo cuando el ruiseñor
con su silbo, crea luz en el ramaje sombrío.

Y también sentí, cómo se perciben las inquietudes
y los atardeceres sin responsabilidad ninguna,
y las cosas se proyectan y vuelan a través
de la luz de mi melancolía, acompañadas de cielos,
nubes y vacío en busca de armonía y de innovación.

Marcelino Menéndez González

4 comentarios:

  1. Anónimo11:46 a. m.

    ¡Insuperable! Cómo la emoción se afina en la palabra y expresa la originalidad de la idea y el sentimiento. Sigue por esta línea Marcelino.

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  2. Anónimo9:43 p. m.

    Magnifica forma de expresar la verdad,
    Cada vez que me asomo a este laverinto literario, este bosque poblado de certeros y sosegados matices, lleno de amor contenido,donde el pasado se une al presente,habilitandolo en la vida y el sentido.
    quedo maravillada y gustosa de dedicarme el placer de leerle "POETA MARCELINO"

    FELICITACIONES

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  3. Anónimo12:02 p. m.

    POETA MARCELINO, me sumo a la opinión de los comentarios, pues la sabiduría de toda una vida se expresa admirablemente en los matices que le confiere la palabra.

    MI FELICITACIÓN

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  4. Anónimo10:44 a. m.

    POETA MARCELINO, ¡VIVA MARCELINO!

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