03 mayo 2010

LOS PASOS QUE NOS QUEDAN


Como si la luz fuera asomándose temerosa
ante las sombras, nos vamos dando cuenta
que aprendemos a vivir, después de que la vida
se nos ha pasado, buscando soluciones
entre pesares y alegrías, añoranzas y futuro,
queriendo atrapar el goteo del tiempo ido,
ante la dictadura de las horas.

Hemos perdido en ese caminar multitud de pequeños
detalles y, ante nudos de nostalgia, nos surge
algún perdido recuerdo de la infancia, algún momento
especialmente vivido y aquello que ocurrió
por algún motivo y cuando menos se esperaba.

Fueron sensaciones que emanaron de circunstancias
diversas en las que, -sin saberlo- pusimos rejas
en nuestras ventanas que nos impidieron tocar las flores
que adornaban nuestra vida de libertad y nos privaron
de su aroma, dejándonos en un oasis ante el deseo
de nuestros propósitos y anhelos.

Hoy ya no juzgamos los títulos antes que los contenidos
y necesitamos sin embargo, los puentes para cruzar
con los pasos que nos quedan, sin olvidar eso sí,
que el agua de un río no pasa dos veces por el mismo lugar.
Marcelino Menéndez González

2 comentarios:

  1. Anónimo7:34 p. m.

    El pasado invade el presente, matizando con aromas inolvidables,
    Estimado y admirado Poeta Marcelino,la lucha se pone de manifiesto con elegancia, lo amado biene a engrosar el museo de los recuerdos para vivir con alegria, creo que las sombras tambien provienen de la luz.

    Eres un gran Poeta amigo.

    MªJosé

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