30 octubre 2011

UNA MIRADA


















Hoy he recuperado la sensación
de vivir un momento de emoción intenso;
fue como resultado de una mirada
espontánea y profunda, de la cual tuve que huir
sabiendo que, si no lo hacía, cabía el presentimiento
de perderme en ella.

Hay ojos tan expresivos, que encierran el misterio
de trasmitir palabras que, sin sonido alguno,
son capaces de acercarte a la emoción y al
sentimiento que vibra en el interior de cada ser,
dando matices de todo tipo, como ternura, tristeza,
alegría, dolor, enfado, así como otras formas diversas
de mirar, que encierran lo complejo de su esencia.

Pienso que algo fantástico es, cuando dos personas
son capaces de dialogar con sus miradas, de saber
lo que dicen, de interpretar lo que sienten, entregando
su verdad y su sentir de forma plena, sólo con verse
con la complicidad del silencio, abrazados
a un entendimiento casi total.

Es por todo ello, que no quise el reencuentro ante
el temor y la nostalgia, con aquella otra mirada perdida
en el tiempo…

Marcelino Menéndez González

1 comentario:

  1. Anónimo10:24 p. m.

    Hermoso lo que leo, muy bellamente espresado, pero mas triste aún es la cobardia interna del ser humano, a sabiendas que algo grande hay cercano. Un encanto su lectura.

    Lucia Rodriguez

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