25 mayo 2014

INTROVERSIÓN


En la penumbra de mi mente
 sólo veo sombras
 y tengo miedo de llegar a lo incierto,
 que me aturde ante la angustia
 que siento, al embargarme la duda
 de lo que no soy capaz de imaginar.

 Quisiera avanzar y no puedo,
 por no saber a qué lugar hacerlo
 y me ocupa la idea del silencio
 al volverse mi corazón de papel,
 en esa soledad en la que no se piensa,
 por no querer llegar a ese infinito
 del que, se supone, ya no se volverá. 

Marcelino Menéndez González

1 comentario:

  1. Anónimo8:16 p. m.

    Hermoso poema, hay cosas en la vida que no se debe de dudar .porque el que duda es semejante a una ola del mar impelida por el viento y aventada de una parte a otra. .  .se . .es un hombre indeciso, inconstante en todos sus caminos.

    ResponderEliminar