03 enero 2009

ENSUEÑO



Fue un momento sublime
entre espacio y tiempo; lo increíble
surgió pleno de encanto y luz,
con la caricia tierna de la brisa y fue
cuando tu mirada invadió la mía
y la adornó de una sensación profunda
rodeándola de todas las orillas
del ensueño y me hizo sentir la emoción
más intensa de lo grato y latió la realidad
en medio de lo que sólo era un sueño.

Viví entonces la vibración de creer
transformarme en un ave y volar, volar
por los espacios de lo inaudito, aspirando
y libando la pura esencia de lo bello.

Marcelino Menéndez González

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