01 febrero 2011

LO INCIERTO


Hasta que una noche de un día
descubrí algo nuevo, el infinito
recomenzar del deseo despertando lo inacabado,
haciendo resurgir la sorpresa.

Busqué entonces en los detalles pequeños
envueltos en sueños, sabiendo lo que siento…
que la felicidad es interior y depende
no de lo que tenemos sino de lo que somos;
creo que la conciencia y el pensamiento
son inseparables, midiendo la energía
y la capacidad de cada uno, ya que la vida
se vive un momento.

Y cuando las aguas se quedan sin cauce,
llegas a preguntarte ¿cuál es el principio
inmortal de cada uno? y ¿es que se deja al final
un rastro del camino recorrido?...
Entonces, si que ya no se lo que pienso…

Marcelino Menéndez González

3 comentarios:

  1. Anónimo9:49 a. m.

    Cuanta elegancia en éste poema.acaso dejando un rastro inmortal, el tiempo no se detiene?
    Brillante poema Marcelino.
    MªJosé

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  2. AL ADENTRARSE EN TU POESÍA TE VAS RECONOCIENDO A TI MISMA, Y VES ESCRITO, LO QUE TÚ A VECES HAS PENSADO O LLEVAS EN EL SUBCONSCIENTE... PERO NO HAS SIDO CAPAZ DE PLASMAR... UN SALUDO.

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  3. Anónimo8:39 a. m.

    Me gusta cuando dice que ¿es que se deja al final
    un rastro del camino recorrido?
    Desde luego que si, hay personas que dejan en su vida su buen nombre, es como un buen aceite, por sus obras, su humanidad....pero lo mas importante aún es que lo dejen por vivir según las normas de Dios y no de los hombres.
    Encarni

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