01 marzo 2011

MÚSICA INTERIOR

Fue un oír, fue un sentir
y en un instante, surgió
todo el esplendor de lo mágico y lo bello.

Fue vivir la armonía más dulce y exquisita
que nació hinchiendo de razón la vida misma,
y todo se llenó de sentimiento desde la orilla
más íntima del ensueño y la ilusión,
rozando con sus bordes la esencia toda
de la felicidad…

Y como algo único e increíble, profundo
e intenso, me invadió el alma dulcemente,
colmándola de plenitud de amor y de luz…

Marcelino Menéndez González

1 comentario:

  1. Anónimo9:51 p. m.

    Que hermosa sensación. que hermoso sentir, buen ritmo en el compas de la dicha.
    Te felicito querido Poeta
    magnifico!!!
    MªJosé

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