Qué conveniente puede ser,
aprender a detenernos de vez en cuando
para valorar lo andado.
Y ya que uno es lo que dices, y otro
es lo que haces, -ya sabes eso de, a mi manera-
pero, cuando el alma no sigue el mismo camino,
hay que poner el dedo índice sobre los labios
y decirnos ¡no! y ¡silencio! aunque…
siempre seguiré deseando tener unos ojos
pendientes de los míos y sentirme acompañado,
de la belleza de la sencillez.
Y sin dejar de ser consciente, que la soledad
no es el silencio aunque se complementan
en muchas ocasiones, seguiré buscando
la esencia de las cosas y su significado,
en el resto del camino.
Marcelino Menéndez González
Siempre leo cada sentimiento expuesto en éste hermoso blog, pensamientos, "poemas bellos" que nos transportan a otra dimension.
ResponderEliminarAlguien sabio dijo: la humildad y el hombre compasivo jamas discute. la sencillez es la semilla del silencio,
FELIZ 2010